Qué se puede hacer desde la familia

La importancia de la familia en la adquisición de hábitos saludables

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La obesidad infantil se debe a multitud de causas, muchas de ellas relacionadas con el estilo de vida. Una dieta de alta densidad energética, consumir insuficientes frutas y verduras, el sedentarismo, ver excesivamente la televisión, dormir menos horas de las necesarias, etc. son conductas que conducen al riesgo de obesidad en la infancia.

Como madre y padre, Udes. son quienes más pueden influir en la adquisición de unos buenos hábitos, comenzando desde que sus hijos son pequeños. Ellos los respetan y los admiran y como padres son el mejor modelo. Lo que aprendan de pequeños perdurará a lo largo de su vida.

Los niños presentan una mayor predisposición a consumir alimentos saludables y a llevar una vida activa si tienen el ejemplo de sus padres y de otros miembros de la familia. Por ello resulta muy importante que todos los miembros de su familia adopten o mantengan unos hábitos saludables.

Si usted compra y consume alimentos sanos y realiza actividad física, esto le abre la posibilidad de poder ayudar a sus hijos para que también tengan unos hábitos de vida saludables.

Recomendaciones para prevenir la obesidad y el sobrepeso infantil en la familia

Seguramente como padres se han planteado muchas veces qué pueden hacer para que su hijo o hija adquiera unos hábitos saludables. Para prevenir eficazmente la obesidad infantil hay cuatro grandes aspectos en los que los padres pueden intervenir.

Lo más importante es cuidar las relaciones familiares, también mantener una alimentación saludable, variada y a la vez placentera, realizar regularmente actividad física y evitar el sedentarismo. No hace falta hacer cambios radicales en su forma de vida, sino que puede incorporar pequeños cambios que pueden dar grandes resultados en la salud de los pequeños... y también de los mayores.

Cuidar las relaciones: Los ritmos de vida en familia

Para una buena dinámica familiar estas ideas le pueden ayudar:

  • Comenzar el día con buen humor y sin prisas.
  • Tomarse el tiempo suficiente para desayunar. Si conviene, levantarse un poco antes.
  • Poner límites por la noche para dormir las horas adecuadas.
  • Tener unos horarios fijos para las comidas.
  • Compartir al menos una comida juntos y apagar el televisor mientras comen.
  • Hacer de las comidas un agradable momento de reunión y comunicación.
  • Planificar momentos cotidianos para hacer alguna actividad física en común.
  • Planificar juntos actividades en la naturaleza el fin de semana.
  • Ir a comprar juntos cuando es posible y compartir las elecciones.
  • Cocinar con sus hijos. Además de gustarles participar en la cocina, después se toman mejor lo que ellos mismos han ayudado a preparar.

Procurar una alimentación saludable

Para tener una alimentación saludable, compre de manera inteligente y piense en la salud. Al comprar alimentos, elija frutas y verduras. Reduzca el consumo de alimentos como comidas preparadas, que a menudo son altos en azúcar, grasa y calorías.

El agua es la mejor bebida. Limite las bebidas azucaradas. Esto incluye las que contienen zumo de frutas. Estas bebidas proporcionan poco valor nutricional a cambio altas calorías. Limite la comida rápida. Muchas de las opciones de menú son altos en grasa y calorías.

Procuren sentarse juntos para comer en familia. Hacer que la comida familiar sea un tiempo para compartir experiencias cotidianas. Evite que sus hijos coman delante de una pantalla -televisión, tableta, ordenador o móvil , ya que puede llevarles a comer rápido y sin conciencia de lo mucho que está comiendo.

Sirva porciones de tamaño adecuado a la edad de su hijo. Los niños no necesitan tanta comida como lo hacen los adultos. Respete que su hijo coma hasta que se sienta lleno, aunque deje comida en el plato. Y recuerde también el tamaño de las porciones cuando salgan a comer fuera de casa.

Limite las golosinas y las chuches. Evite que sus niños coman golosinas todo el día. Reserve las golosinas para ciertas ocasiones especiales como cumpleaños y días festivos. No deben ser parte de la dieta diaria de su niño.

Evite usar los alimentos como una recompensa o premio (por ejemplo, celebrar algo con helado) o como castigo (restringir ciertos alimentos preferidos debido al mal comportamiento).

Cómo aumentar la actividad física

Una parte fundamental para alcanzar y mantener un peso saludable, especialmente para los niños, es la actividad física. No sólo quema calorías, sino también fortalece los huesos y músculos fuertes y ayuda a los niños a dormir bien por la noche y permanecer alerta durante el día.

Los buenos hábitos establecidos en la infancia ayudan a mantener el peso saludable en la adolescencia a pesar de los cambios hormonales, el rápido crecimiento y las influencias sociales que a menudo conducen a comer en exceso. Los niños activos son más propensos a convertirse en adultos con buena salud. Se recomienda que los niños realicen al menos 60 minutos de actividad física diaria.

La actividad física no quiere decir necesariamente practicar deportes. También lo son las actividades en familia y el juego activo como caminatas, salidas en bicicleta, juegos al aire libre y otras actividades que implican movimiento, como bailar. Aproveche el buen clima para acudir al parque o a la zona de juegos cerca de su domicilio. Además, sus hijos se relacionarán con otros niños y se beneficiarán doblemente de la actividad al aire libre. Salgan a caminar con sus hijos, pueden conversar mientras caminan y de esta forma se mejora la relación familiar. Para realizar actividad física en el día a día es importante planificar el tiempo.

Evite el sedentarismo. Para que sus hijos sean más activos es necesario limitar el tiempo de uso de pantallas como televisor, videojuegos, ordenador o el teléfono móvil.

Para los padres a veces es difícil de calcular porque los niños hacen varias cosas a la vez (tareas escolares, jugar o enviar mensajes) y porque a veces se confunden los límites entre el entretenimiento y los deberes escolares, especialmente cuando están usando el ordenador.

Al final del día, un buen descanso

Los niños que no duermen lo suficiente tienen más riesgo de obesidad y sobrepeso. Los padres pueden fomentar los buenos hábitos para dormir estableciendo una rutina nocturna con sus niños desde pequeños.

Para fomentar la higiene y el buen dormir es necesario evitar en la habitación el uso del televisor, ordenador o teléfono móvil.

¿Qué podemos hacer los padres si nuestro hijo tiene exceso de peso o corre riesgo de tenerlo?

Si como padres les preocupa el peso de su hijo y desean prevenir el exceso de peso, el primer paso es hablar con su pediatra y seguir sus recomendaciones. El pediatra determinará el estado ponderal de su hijo y cuál es el peso saludable que sería conveniente.

En muchos casos no es necesario bajar peso sino tan solo mantenerlo, pero siguiendo unos buenos hábitos de salud de manera continuada. El pediatra y el equipo de pediatría le aconsejarán a lo largo de la evolución sobre los hábitos de salud más idóneos para mantener un peso apropiado.