La Fundación DIDAC y DKV Seguros presentan la exposición Con-secuencias. Colección DKV en tres espacios de Santiago de Compostela.

La exposición, que reúne a un total de 40 artistas, podrá verse en la sede de la Fundación DIDAC, así como en los espacios de la Fundación Museo Eugenio Granell y de la Iglesia de la Universidad, instituciones colaboradoras de este proyecto expositivo.

La Fundación DIDAC y DKV Seguros presentan la exposición Con-secuencias. Colección DKV en tres importantes espacios culturales de Santiago de Compostela: la Fundación Museo Eugenio Granell, la Iglesia de la Universidad y la Fundación DIDAC, esta última inaugurada hace menos de un año. La exposición, de gran tamaño, reúne a un total de 40 artistas, y podrá verse así en tres sedes situadas a escasos metros, en una estrategia conjunta de dinamización cultural tan necesaria, como poco habitual.

Con-secuencias. Colección DKV, que será inaugurada el martes 6 de febrero a las 19h y está coproducida por Fundación DIDAC y DKV Seguros, con la colaboración de la Fundación Museo Eugenio Granell y de la Universidad de Santiago de Compostela, se completa con una publicación y una serie de talleres con artistas. En la inauguración, tras su presentación pública en Fundación DIDAC a las 19.00, se hará una visita guiada por la Iglesia de la Universidad para acabar el recorrido expositivo en la Fundación Eugenio Granell.

La Colección DKV configura un rico panorama del contexto del arte contemporáneo español en el siglo XXI y casi todos los artistas que son representados en Colección DKV han cobrado visibilidad en las últimas dos décadas. La Colección DKV ha apostado por acompañar la trayectoria de artistas jóvenes y de media carrera, convirtiéndose en una de las apuestas institucionales más activas y decididas de los últimos tiempos y, al mismo tiempo, en un archivo visual de las muchas tendencias o líneas emprendidas por nuestros artistas contemporáneos. Por todo ello, la Colección DKV permite conformar y proponer narrativas inéditas que, como esta, se pueden adaptar a contenedores de muy diversa índole; ya sea en este caso una iglesia construida en el siglo XVII con un imponente retablo; un edificio histórico de finales del siglo XVIII que desde hace años alberga el legado del artista surrealista Eugenio Fernández Granell; o un cubo blanco que primero fue un garaje y que hoy es un espacio neutro destinado a la exposición de arte contemporáneo.

Los comisarios, David Barro y Alicia Ventura, han seleccionados obra los siguientes artistas: José Ramón Amondarain, Rosana Antolí, Antonio Ballester Moreno, Ana Barriga, Sergio Belinchón, David Bestué, Vicente Blanco, Manuel Blázquez, Jacobo Castellano, Diego Delas, Miren Doiz, Manuel Eirís, Christian García Bello, Santiago Giralda, Laura González Cabrera, José Guerrero, Rubén Guerrero, Fernando Gutiérrez, Carlos Irijalba, Miki Leal, Almudena Lobera, Anna Malagrida, Álex Marco, Nacho Martín Silva, Rosell Meseguer, Guillermo Mora, Nico Munuera, Carme Nogueira, Juan Olivares, José Miguel Pereñíguez, Jorge Perianes, Aleix Plademunt, Samuel Salcedo, Amparo Sard, Teresa Solar, Miguel Ángel Tornero, Daniel Verbis, Nelo Vinuesa, Santiago Ydáñez, Juan Zamora.

Esta exposición tiene la particularidad de proyectarse a modo de secuencia en tres sedes de características singulares, adaptando cada una de estas secuencias expositivas a las derivas idiosincráticas y presupuestos conceptuales o simbólicos de su contenedor. De ahí que el contenido o la elección de las obras y autores, obedezca a criterios y objetivos diferentes que, en cualquier caso, responden a un hilo común: el reflejo de la acción del hombre sobre la naturaleza y su capacidad para diseñar, proyectar, construir y al mismo tiempo abandonar lo creado.

Así, el recorrido de la exposición nace en la Fundación DIDAC como una suerte de metáfora del presente a modo de “no lugar”, plagado de espacios inciertos y espectáculos vacíos, como huellas o ruinas de un progreso que solo parece poder resolverse con más progreso, dejando cadáveres constructivos y naturales en su vertiginoso viaje. Mientras, en la Iglesia de la Universidad y en la Fundación Granell se incide en la acción humana desde una retórica barroca y surreal respectivamente, posibilitando diferentes lecturas, no tanto a modo de análisis de esos momentos históricos, sino como categorías estéticas que aparecerán en diversos momentos de nuestra historia.