El alcalde de Zaragoza visita la sede de DKV Seguros

El presidente de la compañía, Javier Vega de Seoane, ha mostrado a la delegación las obras expuestas en el edificio de la colección de arte, reconocida en la pasada edición de ARCO como la mejor "Colección corporativa 2014"

El alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, ha visitado la sede corporativa de DKV Seguros para conocer de primera mano los proyectos de la compañía, en especial los relacionados con el programa de arte y con la Fundación Integralia. El objetivo es estrechar los lazos entre el Ayuntamiento y la compañía aseguradora, y explorar las posibilidades de colaboración, especialmente en acciones de tipo social y cultural.

El alcalde ha sido recibido por el presidente de DKV Seguros, Javier Vega de Seoane; la directora de la Fundación DKV Integralia, Cristina González, y el director de Comunicación y Responsabilidad Empresarial, Miguel García Lamigueiro, quienes le han mostrado el proyecto de esta fundación de inserción laboral de personas con discapacidad.

Posteriormente, se ha incorporado a la visita una nutrida representación del Ayuntamiento y juntos han visitado la exposición del Programa Arteria situada en la sala Multiusos, así como las instalaciones de DKV Seguros y las obras de arte expuestas en el edificio. La colección de DKV Seguros fue reconocida en la pasada edición de la feria ARCO como la mejor “Colección corporativa 2014”.

La delegación del Ayuntamiento estaba formada por Carlos Pérez Anadón, consejero de Urbanismo, Infraestructuras, Equipamientos y Vivienda y Segundo Teniente de Alcalde; Miguel Zarzuela, coordinador general Ebropolis; Roberto Fernández, consejero Acción social y deporte; Lola Campos, concejala Delegada Infraestructuras y Ciclo del Agua y Consejera de Ebrópolis; Jerónimo Blasco, consejero de Cultura, Educación y Medio Ambiente; Carmelo Asensio, concejal Presidente Distrito Actur; y Juanjo Vázquez, gerente Zaragoza Cultural.

La nueva sede corporativa de la compañía en España, situada en la torre Sur del WTCZ, fue inaugurada el pasado 21 de mayo, con la presencia del presidente de Munich Re, Nikolaus von Bomhard.

Una sede con arte

Se trata también de una sede “con arte”. Cada planta tiene una zona destinada a presentar el fondo de arte de DKV, permitiendo que las zonas de uso común se conviertan en galerías con rotación continuada.

En la planta sótano se encuentra por su parte un espacio expositivo específico. En esta sala podrán presentarse lecturas temáticas de las obras de la Colección DKV y otros proyectos de arte, cultura y solidaridad vinculados al programa ARTERIA DKV.

La planta calle de la Torre DKV se localizan la instalación “Jardín flotante”, de la gallega Pamen Pereira, y la obra “Crossroad”, de Daniel Canogar y en cuya producción han participado los trabajadores de la Torre DKV.

A través de las ventanas que miran hacia el patio interior del edificio puede contemplarse el mural de 27 metros de alto producido por el colectivo Boa Mistura.

La planta dedicada a las salas de formación y presidencia albergará, entre otras, la obra del aragonés Gervasio Sánchez y su proyecto fotográfico “Vidas Minadas”.

La sede es también un edificio abierto a la sociedad, especialmente a los colectivos más desfavorecidos, en el que la Fundación DKV Integralia tendrá un centro, en colaboración con la Fundación Picarral de Zaragoza.

Un edificio ejemplar en eficiencia energética

El proyecto, diseñado por la división de Arquitectura de Aguirre Newman, ha hecho que el edificio sea ejemplar en sostenibilidad, ya que se han aplicado medidas de eficiencia energética, gestión del agua, uso de materiales sostenibles, movilidad sostenible, neutralidad de carbono y sistema de gestión medioambiental, y gestión ética del proyecto.

El nuevo edificio tiene instalados diferentes sistemas de ahorro de agua que permiten ahorrar el equivalente al agua que consumen anualmente 100 zaragozanos.

La Torre DKV contribuye a mejorar la calidad del aire de la oficina con un sistema de purificación por rayos ultravioletas regulado por sensores de CO2 que eliminan los contaminantes, tóxicos, humos y partículas suspendidas en el aire. Además, se ha instalado una moqueta especial que evita la recirculación del polvo y diferentes variedades de plantas que aumentan la humedad del aire y filtran las toxinas.

El 60% de la energía que utiliza la Torre DKV procede de energías renovables. Utiliza tecnología LED de alta eficiencia para la iluminación. Además hemos instalado detectores de presencia, detectores crepusculares y programadores que permiten aprovechar mejor la luz natural y disminuir el consumo de luz artificial.

El sistema de calefacción y el agua caliente central del edificio funcionan mediante una caldera de biomasa que utiliza un combustible natural que proviene de energías renovables.

La sede de DKV utiliza madera certificada con el sello FSC en el mobiliario del edificio. Este sello garantiza que los bosques de los que procede esta madera satisfacen las necesidades sociales, económicas y ecológicas de las generaciones presentes y futuras.

La nueva sede de la compañía es también funcional y saludable. El diseño de las oficinas está pensado para lograr un entorno de trabajo confortable, acogedor y con las mejores prestaciones, respetuoso con el medio ambiente y su entorno, que promueva el trabajo en equipo.

Hay una planta baja diáfana con vegetación y agua, conectada con el sótano, que se convierte en un espacio abierto para la celebración de eventos, exposiciones y jornadas. En la octava planta están situadas las dependencias de la dirección de la compañía, y en la novena hay una biblioteca y una cafetería para los empleados.

Hay un aparcamiento de bicicletas para fomentar el uso de este medio de transporte para acudir al trabajo. En la planta sótano se habilita un espacio para el gimnasio con la posibilidad de recibir tratamientos de fisioterapia para los empleados.

El edificio espera obtener las certificaciones LEED, la más prestigiosa sobre la sostenibilidad de edificios, y ya cuenta con la ISO 21542 de accesibilidad universal, la ISO 14001, la EMAS y la ISO 50001 de eficiencia energética. Además, ha pasado de tener una clasificación energética D, a una A tras la reforma.