La Torre DKV logra la certificación EMAS por su gestión medioambiental

Es una normativa voluntaria de la Unión Europea que reconoce aquellas empresas que han implantado un sistema de gestión medioambiental y que adquieren el compromiso de mejorarlo y revisarlo continuamente. Se renueva cada tres años, una vez superada la correspondiente auditoría. Es la última certificación que le faltaba al edificio en temas medioambientales.

Corregir, adecuar y mantener una política de empresa que destaque el factor medio ambiental. Este es el objetivo de la certificación EMAS (Eco-Management and AuditScheme o Reglamento Comunitario de Ecogestión y Ecoauditoría), que la TorreDKV acaba de obtener por parte del Gobierno de Aragón, la última certificación que le faltaba al edificio en temas medioambientales.

Una normativa voluntaria de la Unión Europea que reconoce aquellas empresas que han implantado un sistema de gestión medioambiental y que adquieren el compromiso de mejorarlo y revisarlo continuamente. Se renueva cada tres años, una vez superada la correspondiente auditoría. La Torre DKV, en origen Torre Sur del WorldTrade Center, ya se construyó bajo criterios de sostenibilidad y eficiencia energética.

Aún así, el proyecto de reforma buscó mejorarlos y convertir nuestra sede en un edificio ejemplar en cuanto a sostenibilidad. La construcción ha obtenido las siguientes certificaciones:
  • LEED - Commercial Interior (sostenibilidad de toda la parte constructiva e instalaciones)
  • ISO 14001 - EMAS –(sistema de gestión medioambiental)
  • ISO 50001 (eficiencia energética)
  • ISO 21542 (accesibilidad universal)
  • Cero CO2 de la obra
  • Gestión ética del proyecto: Informe de verificación bajo normas SGE21 y GRI.
  • Gestión responsable del agua.
La implantación del EMAS requiere estudiar en profundidad la estructura de la organización y ver cómo se va a modificar para adecuarse a los requisitos exigidos.

Algunas de las tareas han consistido en revisar el grado de cumplimiento de la legislación vigente, ver de qué manera afectan las actividades de la empresa al medioambiente o valorar los procesos de gestión medioambiental anteriores. En concreto, las compañías reconocidas con este certificado tienen una política ambiental definida, un sistema de gestión medioambiental y deben elaborar informes realizados por empresas independientes periódicamente. Estas entidades se pueden identificar a través de un logotipo distintivo.