El Grupo DKV reduce su huella de carbono un 80% en total desde 2004

Los resultados positivos en materia medioambiental corroboran, una vez más, la implicación de la compañía por hacer un mundo más sostenible y eficiente.

Siempre que hablamos de ahorrar energía nos centramos en cómo podemos ahorrar en casa pero, ¿qué ocurre en nuestro lugar de trabajo? No en vano, pasamos la mayor parte del día en la oficina, por lo que unas sencillas medidas de ahorro pueden suponer grandes cambios en el gasto energético y a favor del cuidado medioambiental. Un buen ejemplo: las medidas de eficiencia energética implantadas por el Grupo DKV.

El Grupo DKV es pionero dentro del sector asegurador en el ámbito de la protección del medio ambiente y la reducción de impactos en el entorno. La compañía quiere seguir en la vanguardia medioambiental para contribuir a un planeta más verde. El actual sistema de gestión medioambiental de DKV cubre al 100 % de los empleados. Asimismo, hay tres oficinas que desde hace años tienen la certificación ISO 14001: Madrid, Palma de Mallorca y Zaragoza. Además, la Torre DKV cuenta con la certificación EMAS.

Cabe destacar que la huella de carbono ha disminuido un 80% desde 2004, un 46,64% con respecto a 2015. Hay dos indicadores que destacan por encima de los demás y que han contribuido especialmente en la rebaja de emisiones. Uno, el consumo del papel, que ha rebajado un 30% y ha supuesto un 63,3% de reducción en emisiones de CO2 con respecto al 2015. El otro, la compra de energía verde, cuyas emisiones son cero. Según los cálculos realizados, la implantación de medidas de ahorro energético han generado un ahorro de costes del 23% en los dos últimos años y, durante el último año, un 19% en el coste del papel.

Finalmente, Carlos Martínez, director de Servicios Generales del Grupo DKV indica que por décimo año consecutivo se ha renovado el sello Cero CO2. EKO Sucursales El proyecto surge de la necesidad de tomar conciencia de la relación que existe entre nuestros comportamientos cotidianos y adquirir compromisos desde las posibilidades de cada uno para cuidar el medioambiente, que pueden ir desde gestos sencillos como incrementar el porcentaje de papel reciclado o reducir el consumo de energía, hasta otros más ambiciosos.

Para lograrlo se han acometido varias actuaciones como la sustitución de la iluminación de fluorescencia por tecnología LED, que permiten ahorrar hasta un 60% de energía y duran cinco veces más que los tubos tradicionales. La otra de las grandes actuaciones han sido sobre la climatización en la que se han instalados equipos de alta eficiencia y mejoras en cuanto a las renovaciones de aire en la sucursal.

Así, en Valladolid, por ejemplo, las emisiones evitadas derivadas del ahorro del consumo, comparando el consumo del año 2013 con el del 2015, ha sido de 8.356,95 kg CO2 lo que supone una reducción del 57%.

A día de hoy, el 38% de las sucursales de DKV están ya desarrolladas bajo este modelo con una reducción media de 55% de los consumos energéticos con el consiguiente impacto económico y medioambiental.

Hasta las acciones más pequeñas y sencillas encaminadas a la reducción de los consumos energéticos pueden tener un gran impacto positivo global si todos los actores implicados las ponen en práctica.