Protección climática: luz y energía para Kenia

ERGO y Munich Re se han comprometido a proteger el clima y apoyar la energía renovable, especialmente en regiones remotas

En los últimos meses, se han lanzado dos proyectos de energías renovables: quioscos solares para regiones independientes de la red y subvenciones para planes de negocio a favor del medio ambiente. Uno de los objetivos de las actividades socialmente responsables del grupo es el reto impuesto por el cambio climático. ¡Continúa leyendo para conocer la exitosa colaboración que lanzaron en otoño de 2017 con SOLARKIOSK y Climate-KIC!

La localidad de Wath Onger, en el condado de Migori County, al oeste de Kenia, está muy alejado de las ciudades turísticas más populares como Mombasa o del famoso parque nacional con su característica vida salvaje. Se encuentra a miles de kilómetros de cualquiera de las principales ciudades del mundo. Si se consulta la dirección en los tradicionales planes de rutas por África, te llevarán a Nairobi para coger la autopista Trans Sahara Número 1. ¡La verdad es que parece toda una aventura!

Las pequeñas cabañas en la línea de la carretera parecen como los coloridos abalorios de una pulsera. La tierra es de un color rojo oxidado, los refugios se intercalan con los árboles, las cabras pastan y hay un montón de niños jugando. A comienzos de diciembre de 2017, un martes, con las temperaturas cerca de los 30ºC, algo muy especial ocurrió en Wath Onger. County.

Un quiosco solar en medio de un terreno keniano

La comunidad local celebró la inauguración de un quiosco alimentado con energía solar, denominado E-HUBB. Este proyecto forma parte de la iniciativa conjunta de protección climática de Munich Re y ERGO.

La región, ubicada en la parte occidental del país, en el lago Victoria, está dominada por la agricultura y la red eléctrica está poco desarrollada. La electricidad producida gracias a unas placas solares instaladas en el techo permite a los lugareños recargar sus teléfonos móviles, acceder a productos solares de calidad y bienes de consumo e incluso acceder a Internet. 

 

Este es un servicio crucial en las áreas más remotas de Kenia, donde la gente tiene que andar durante horas, o incluso días, para llegar a un lugar que ofrezca energía para cargar sus aparatos. 

A diferencia de Europa, Kenia carece de una red eléctrica completa y solo dispone de plantas energéticas a gran escala. En su lugar, los generadores de diésel son muy usados en la región para producir electricidad. A pesar de lo flexibles que son, también producen emisiones muy dañinas. 

Ahora, gracias a E-HUBBS, estas emisiones se reducirán. Igual que se hace con la electricidad, este peculiar quiosco vende energía solar y otros productos que bien podrían considerarse como protectores climáticos, como es el caso de las linternas. Para finales de 2017, ya habían abierto cinco E-HUBBS con el apoyo el apoyo de ERGO y Munich Re. 

Los aldeanos están de acuerdo: los quioscos con estilo son definitivamente una bendición. No solo ofrecen a los aldeanos productos de uso cotidiano como harina, arroz y azúcar, sino que también almacenan diversos productos de energía solar como lámparas, radios y estufas que utilizan hasta un 50% menos de leña. El uso de productos solares también sustituye a otros combustibles fósiles como el diésel o el petróleo, reduciendo las emisiones dañinas de CO2.

El empoderamiento de las mujeres 

El agradable rostro detrás del mostrador del quiosco pertenece a Zainabu Akoth, de 21 años, casada y con hijos. Ella ya tenía una experiencia anterior haciéndose cargo de una pequeña tienda: M-pesa, que utilizaba un sistema de pago de móvil keniano usado por el 80% de los usuarios de teléfonos móviles de Kenia. Con estos antecedentes, Zaina Akoth sabe perfectamente cómo de importantes son los suministros fuera de la red eléctrica. Cuando escuchó los planes sobre el nuevo quisco, solicitó el puesto y consiguió el empleo.   

Akoth ha planeado que su quiosco vaya más lejos, es decir, que no se centre en el abastecimiento general y ofrezca cargar dispositivos móviles.  También quiere ofrecer otros servicios, como fotocopiadora y escaneo de documentos. Además, las estanterías de su quiosco están llenas de comida y bebida, para que los consumidores puedan comprar aquello que necesitan a diario sin hacer una gran inversión. Unos productos que ocupan muy poco espacio en su quisco solar. 

Cocina de energía solar

El producto solar favorito de Akoth es una cocina que funciona únicamente con la energía del sol. Una radio le da un toque musical al quisco y en la televisión se proyectan anuncios de productos solares. Así que, ¿qué ha traído el quiosco a Wath Onger? “Electricidad, luz, más tiendas…”, dice Akoth.

“Un único E-HUBB puede abastecer de energía a 25.000 clientes”, explican expertos de SOLARKIOSK. La compañía berlinesa ya actúa en casi una docena de quioscos solares en otras partes de Kenia. 

Mucho que ofrecer a la comunidad del pueblo

Todos los clientes de quioscos también están haciendo algo por el medio ambiente, y su contribución es mensurable: en los primeros cuatro meses, los cinco E-HUBB generaron alrededor de 4.200 kWh de energía limpia, ahorrando 1.200 kg de CO2.

Además, los quioscos han creado once nuevos empleos: cinco gerentes de kioscos, guardias de seguridad y un gerente de área. Los ancianos del pueblo en particular valoran esta contribución a su comunidad. Un anciano del pueblo de Sibouche hizo hincapié en cómo se beneficia el estado del pueblo en su conjunto: "Un pueblo con un E-HUBB será percibido como un mercado seguro y dinámico". La competencia también permanece relajada. Muchos comerciantes vecinos se benefician de los clientes atraídos por los quioscos. 

Una revisión intermedia inicial

Los E-HUBB en las cinco aldeas han tenido un buen desempeño y están ayudando a convencer a las personas de que usen energía solar y productos que funcionan con energía solar: su contribución a la lucha contra el cambio climático.