¿PUEDO HACER DEPORTE SI TENGO HIPERTENSIÓN ARTERIAL?


Los estudios de población indican que del 20 al 23 por ciento de los españoles muestran valores de tensión arterial elevados en mayor o menor. En los mayores de 65 años, dicho porcentaje se eleva hasta 30. El corazón bombea la sangre, que lleva los nutrientes esenciales a todo el organismo. Y es el órgano que determina la presión dentro de las arterias (sin la cual la circulación sanguínea no sería posible). En adultos, hablamos de hipertensión arterial cuando se detectan tensiones arteriales sistólica y diastólica superiores a 140 y 90 mmHg. respectivamente. Las personas que la sufren se enfrentan a un mayor riesgo de aparición de lesiones vasculares en el sistema nervioso central y en el riñón, mayor riesgo de fracaso cardiaco y renal, y de cardiopatía isquémica. En definitiva, a una esperanza de vida más reducida. Por ello, se deben poner todos los medios posibles para intentar controlar la hipertensión y reducir sus posibles consecuencias.
En 1989, y después de numerosos estudios, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Sociedad Internacional de Hipertensión Arterial incluyeron, por primera vez, la recomendación de realizar ejercicio físico entre las medidas no farmacológicas destinadas a disminuir los valores de tensión arterial. Desde entonces, la mayoría de los estudios parecen estar de acuerdo en su utilidad en el tratamiento y prevención de dicha enfermedad.
Un programa de ejercicio físico aeróbico realizado durante varios meses (como caminar a ritmo vivo, durante 30 a 45 minutos, un mínimo de tres a cinco días a la semana pero, a ser posible, de modo diario) puede llegar a reducir los valores de tensión arterial en personas hipertensas aproximadamente unos 10 mmHg. Y esta disminución puede ser suficiente para situar los valores de tensión dentro de la normalidad.
No olvide que antes de comenzar un programa de ejercicio físico, debe consultar con su médico. Este, según sus cifras tensionales, le recomendará si debe tomar otras medidas adicionales como restringir la ingesta de sal o tomar medicación. Además, y teniendo en cuenta que durante el ejercicio puede subir la tensión arterial, el especialista puede decidir bajarle primero sus valores tensionales antes de iniciar una actividad deportiva.

Recomendaciones prácticas

  • Aún cuando la reducción de los valores de tensión arterial parezca pequeña, puede ser suficiente para traducirse en una reducción significativa de la incidencia de accidentes cerebrovasculares e infartos de miocardio.
  • En cuanto al tipo de ejercicio recomendado, son efectivos los programas que incluyen actividades como caminar, bailar, correr, nadar y montar en bicicleta, de 30 a 60 minutos al día, a una intensidad del 55 al 80 por ciento de la frecuencia cardiaca máxima teórica (recordar que se halla restado la edad a 220) y al menos de tres a cinco días por semana.
  • Si hace pesas, no utilice grandes pesos o ejercicios puramente isométricos como empujar contra un objeto fijo, porque estos pueden elevar su tensión por encima de esos valores hasta niveles peligrosos..
  • Aunque pueden pasar varios meses hasta que sus valores de tensión disminuyan de forma significativa, se sentirá progresivamente más sano y en mejor forma física.
  • Visite a su médico, de forma periódica, para que valore su estado de salud y decida si puede disminuir o eliminar su medicación para la hipertensión.

 








 
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